lunes, 23 de enero de 2012

SOLO YO O SOLO TU


He tenido la suerte de vivir la soledad en sus diversas formas de expresión: Como un “mono” maligno ante la falta de contacto humano, por el que hubiera pagado casi cualquier precio por tal de no sufrirlo (no tanto, pero queda muy pasional); y como un maravilloso antídoto que me proporciona la paz necesaria hacia un camino libre de apegos ilusorios. De las dos experiencias me quedo con la segunda. Es la más luminosa.
Se pueden encontrar seres que se debaten entre la una y la otra muy fácilmente. O que sólo conocen la una. Basta con sentarse en un banco y observar, hablar con una persona y escuchar bajo sus palabras, o entrar en un bar y diferenciar quien se toma un whisky solo o con naranja.

Estos Tomadores de Whisky Solo son difíciles de advertir pues se encubren bastante bien entre las risas y los maquillajes falsos de la noche, entre los abrazos ilegales y las disputas por la presa fácil.

Entre todo ese lascivo embrollo nocturno pasan inadvertidos envueltos en vapores de alcohol, música insistente y humo de cigarrillo. Aunque actualmente se les ve mejor debido a la ley antitabaco.
Típico logo que los hace más reconocibles

Para l@s estudios@s del tema les diré que además de la legislación, una criba muy útil para su reconocimiento puede ser la realizada después de una noche de juerga en soledad. Pues por ejemplo, ciertas Músicas Mentirosas pueden ser su mejor alid@.

Una vez, siguiendo a un Tomador de Whisky Solo disfrazada de bote de Coca-Cola para no ser advertida ni por él ni por ningún otro ser, pude obtener una de las pruebas más irrefutables de la presente investigación.

Indignado, no sé por qué razón, una tarde lluviosa sacó un papel que guardaba celosamente en uno de los bolsillos más pequeños de su chaqueta. Lo arrugó con vehemencia y lo lanzó al suelo con enérgico pesar. Era como si esa bola de papel de libreta de cuadritos le hubiese traicionado.

Me incliné a recogerlo pues debía estudiarlo con minuciosidad en la buscada soledad de mi apartamento. Después de una cuidadosa Técnica de Despliegue de Papel con guantes y pinzas incluidas, pude extender el folio, coger la plancha (que solo uso en estos casos) y alisar su superficie para poder extraer las conclusiones.

Se trataba de una lista interminable de Canciones Mentirosas que se revelaban ante mí como un desafío. Una colección agónica de títulos y letras dignas de un caballero de oxidada armadura en busca del amor imposible, al borde del suicidio.

Este nuevo reto en mi trayectoria profesional, me llevó a contactar con un Experto en Música que vivía a tres manzanas de mi humilde morada.

Se trataba de un hombre ocupado en componer canciones de ininteligible significado para los atormentados corazones de los solitari@s por obligación. Lo hacía a propósito pues era creyente de que las energías se transmiten de persona en persona al igual que un virus. Libre y despiadadamente. Y él no iba a consentir contraer ninguna enfermedad de esas.

Entre sus mayores éxitos se encontraban títulos como: “La oveja independiente”, “Déjame estar solo” o “No necesito teléfono móvil”. Todos ellos números uno en las listas de música alternativa del sello Independence & Loneliness.

La cara del experto palidecía de desconocimiento ante la tortuosa prueba que le mostré. Molesto y con gesto de sentir que estaba perdiendo el tiempo, me lanzó:

-      “¡Qué es esta barbaridad que me traes!”.


-      “Es el objeto de mi nueva investigación. Estoy siguiendo a un Tomador de Whisky Solo y…”.

-      “¡Ya claro! y ahora me dirás que te has disfrazado de bote de refresco en una tarde lluviosa y que este papelito lo lleva en su bolsillo de la chaqueta antes de lanzarlo, ¿no?”.
Y casi muda le respondí con un temeroso Sique oyó perfectamente a pesar de que sonaba a todo volumen su último gran éxito: “Ya no tomo Coca-Cola porque quiero estar solo”. Para hacerme comprender evitando dejar en el olvido mi valioso descubrimiento, proseguí:

-      Yo he pensado que esto podrá ayudarnos a desvelar porqué ciertos seres siguen pensando que la soledad es nociva y que hay que evitarla a toda costa, cuando ya hoy se sabe que cierta dosis de ella a diario es tan necesaria como el agua o el aire que respiramos”.

-      “¿Y de que refresco dices que te habías disfrazado?”.
Con esta pregunta comprendí que la fase de aceptación había concluido y me sentí aliviada. Como quería llegar a buen fin, le advertí que intuía que el mensaje oculto bajo esas letras era muy perjudicial y que tomase las debidas precauciones. Un antivirus podría ser una buena opción.
En pocos días había conseguido reunir a su grupo de música de confianza para descifrar e interpretar las letras que emergían de aquel papel. Estuvieron durante un tiempo bajo la obsesiva atmósfera de cancelación que les transmitían aquellas canciones, intentando escenificar el contenido para devolverme una respuesta. Pero no hizo falta, yo misma extraje las conclusiones.

Al volver de mi seguimiento diario del Tomador, con restos de azúcar refinado y metilimidatedol procedentes de la gran lata de Cola que usaba como camuflaje, decidí pasarme por el estudio por si había alguna buena nueva.

Para mi sorpresa el grupo de música se hallaba bajo los efectos de un tsunami emocional profundo:

El batería yacía deprimido sobre uno de los platillos, el guitarra se encontraba tendido en el suelo abrazado a su instrumento, el bajista sonaba sus jugos nasales con un trozo de papel higiénico, el teclista golpeaba con su puño cerrado las teclas de su órgano y el cantante, a quien yo le había llevado la lista,  se hallaba llorando desconsoladamente, sin más.

-      “¿Qué os pasa?”. Pregunté

-      “No lo sabemos. Estamos tristes y deprimidos, no entendemos este sentimiento. ¿Has traído Bourbon o algo?”.


-      “¡Dios mío!. ¿Habéis estado tocando toda la tarde?”.

-      “Toda entera”.

-      “Pues va a ser por eso. Os advertí que lo hicieseis con antivirus. Lo habéis activado.


-      “¿Antivirus?. ¿Activado?. N…no”.


-      “¡Traed aquí ese endemoniado papel!”.


Desconecté los cables, encendí un incienso de ruda para limpiar el ambiente de espíritus negativos y abrí las ventanas por tal de que el sol entrase en aquella habitación.

Cuando todo eso pasó escuché la grabación. Las melodías se abalanzaban intentando captarme, succionarme. Era una verdadera secta melódica con canciones que hablaban de una soledad incomprensible y malinterpretada. Personajes abandonados a su suerte, amores fracasados en el intento, viviendo sin vivir en ellos y muriendo porque no morían.

Una tal Laura Pausini, escribía:
“La soledad entre los dos,
ese silencio en mi interior
esa inquietud que va a pasar así
la vida sin tu amor”

Un grupo conocido como la Oreja de Van Gogh, cantaba así:
“Oh soledad, dime si algún día
habrá entre tú y el amor buena amistad
vuelve conmigo a dibujar
una vez más las olas del mar”

Y un cantautor moderno, joven y guapo, llamado Ricardo Arjona, decía:
“Soledad de no estar solo,
soledad de andar pensando
si valdrá algún día la pena
tanta ausencia por cantar”

¡Claro!. Esto era tremendo. Cómo no iban a estar desmoralizados los músicos y sobre todo el Tomador de Whiski Solo, que las escuchaba a diario. Era imposible no estarlo con aquellos trabalenguas tan raros y difíciles de entender. ¿Qué habrá querido decir, por ejemplo, ese tal Ricardo con lo de “soledad de no estar solo” y todo lo demás?.

Se me hacía muy duro dar el siguiente paso, pero tenía que advertir al Tomador de que si seguía así, probablemente su corazón iba a quedarse arrinconado de por vida, por creer que lo que decían esas músicas era real.

Me acerqué hasta su casa para hablar con él en persona. Llamé varias veces. El último golpeteo a la puerta la abrió sin más. El sonido chirriante de las bisagras con falta de aceite me asustó, como se asusta la protagonista en una película de miedo. Pero tenía que salvar aquella vida como fuese. Me decidí a entrar y con voz temblorosa le llamé:

-      “¡Señor Tomador!”.

(Silencio)

-      “¡Señor Tomadooor!”. Insistí de nuevo.

(Silencio, otra vez)

Anduve por la vivienda con mucho cuidado, pues a pesar de que le había visto entrar no se apreciaba ninguna señal de vida humana. Entré en la última habitación que me quedaba por registrar y mi gesto se entristeció al ver la imagen de un corazón magullado y solitario en una esquina.


Corazón solitario que dejó el Tomador antes de marchar

Quizás había llegado demasiado tarde, quizás aunque le hubiese dado mi punto de vista a cerca de la soledad no lo habría compartido o quizás simplemente se había ido a por el pan y había guardado muy bien su corazón para evitar que alguien se lo dañase más aún de lo que ya estaba.

Fuese lo que fuese, en mi cabeza y en mi corazón retumba desde entonces una frase muy sabia que dijo en algún momento de soledad buscada, un tal Arthur Schopenhauer:


“LA SOLEDAD ES LA SUERTE DE
TODOS LOS ESPÍRITUS EXCELENTES”

martes, 17 de enero de 2012

CHISMES, SECRETOS Y CURIOSIDADES DE GRANJA



En la India las vacas son sagradas desde hace más de dos mil quinientos años, coincidiendo con la llegada del Budismo a estas tierras.

Desde entonces nadie osa hostigarlas o maltratarlas y mucho menos matarlas para aprovechar su carne, pues se cree que su cuerpo contiene nada menos que trescientos treinta millones de dioses y diosas, que por otra parte es lógico pensar así pues la masa de una vaca es enorme.

En una economía agraria con baja industrialización, las vacas son más útiles vivas que muertas pues proveen leche y bueyes los cuales a su vez dan fuerza motriz y estiércol (principal fuente de energía). Dejando de un lado la religión este sentido práctico de la necesidad, hace ver las cosas de un color más inteligible para las frías mentes occidentales.

En nuestra cultura el proceso es otro. Pasamos de la sufrida recolección al dominio de la producción de las especies domesticando a los animales, por tal de reducir la incertidumbre, para el aprovechamiento parcial y a veces absoluto del animal en todas sus versiones. E aquí el cerdo.

Pero lo que particularmente me motiva a relataros esta historia nace de la cuestión de si la carne que consumimos está lejos de la fustigación y el maltrato o por el contrario, más cerca que nuestro vecino de al lado o los impuestos de hacienda.

El verano pasado recibí la carta de mi Amigo el Empleado de Granja que relataba con todo detalle la ingratitud vivida en aquella finca.

Una vez peleado con su jefe por impago de salario, maltrato psicológico y no sé cuántas cosas más, decidió abandonar el lugar de trabajo al que había servido durante diez años sin ni un solo día de vacaciones, para dedicarse ahora a vender pañuelos bordados con punto de cruz, pues cualquier cosa era mejor que producir para a ese malvado patrón.

Como venganza, y sabiendo que yo andaba en nuevas investigaciones sobre el ganado vacuno, antes de despedirse, me dejó colocar una cámara muy discreta y oculta entre los cientos de tuberías que vestían la Gran Fábrica de Reses, pues él estaba convencido de que las prácticas que allí se realizaban no eran del todo legales, moralmente hablando.


Y allí la pusimos. Una cámara en forma de vaca de aspecto inocente, que permaneció inapreciable durante al menos dos meses. Tiempo suficiente para tener resuelto el enigma.
Cámara oculta en forma de vaca inocente
e inapreciable al ojo humano.



Yo trabajaba desde casa con la cámara conectada a mi ordenador y durante las primeras semanas todo se visualizaba muy normal, los ganaderos alimentaban a sus reses con pienso, pasaban sus revisiones médicas periódicas, les colocaban sus vacunas correspondientes, etc.

Un día al amanecer después de una larga noche de trabajo intenso junto a mi Amigo el Empleado de Granja, a punto de irnos a descansar y con los ojos tan extenuados que no podíamos ni abrirlos ni cerrarlos más, ocurrió algo sorprendente.

De repente se escuchó lo que a nuestros oídos les parecían unas voces susurrantes. Acercándonos más aún al aparato y frotándonos los ojos nos dimos cuenta de que era una conversación. Entre dos vacas.

-      “Oye Asilvestrada”.

-      “Dime Predestinación”.

Nos quedamos anonadados, boquiabiertos, estupefactos y no sé cuántas cosas más. Estuvimos pellizcándonos el uno al otro durante un rato, sacudiéndonos y abofeteándonos (suavemente, no hubo maltrato), para saber si era realidad o producto del desfase horario lo que estábamos presenciando.

Como nunca antes habíamos escuchado una conversación entre dos vacas, nos pusimos tan nerviosos que en un movimiento involuntario se nos cayó la cámara web al suelo teniendo que volver a armarla en cuestión de segundos para no perder detalle.

Mientras tanto las vacas  proseguían.

-      “¿Crees que a Adalserta le ha sentado bien la medicación?. La encuentro un tanto decaída”.

Asilvestrada mirando a Adalserta
y Predestinación a su derecha.



-      “Pues ahora que lo dices, es cierto que parece algo deprimida. De todas formas, es un poco blanda, sólo le han puesto unos estrógenos de nada. En cambio a mi ayer me pusieron doble dosis de oxitetraciclina y me han bajado la dieta de proteínas y vitamina B para que la droga haga más efecto y aquí me tienes mugiendo y coleando”.

-      “¿Ah sí?. Pues a mí me están dando pienso con aditivos, ya sabes, arsenicales y demás asuntos. Me noto algo mareada, como si tuviera la tensión baja. ¿Será malo eso que nos dan, Asilvestrada?”.

-      “¿Que si es malo?. Pues claro que es malo, ¿a ti qué te parece?. ¿Crees que estamos aquí de vacaciones o qué?. Nos dan toda esa porquería para que nos hagamos inmensas y produzcamos leche como locas. Yo me estoy hartando ya de toda esta farsa, ¿sabes?”.

Dos puercos burlones que pasaban por allí, al sentirse identificados con la conversación, no pudieron evitar entrar y aunque lo hubiesen podido eludir, no lo habrían hecho:

-      “Mira Eufronio, estas dos se quejan de nada, ¿desde cuándo nos están inyectando a nosotros sulfato de cobre?. Y míranos aquí mejor que ninguna otra especie, tan lozanos y rosados como siempre”.

-      “Desde hace un año Eustorgio, así que oficialmente somos dos adictos. ¡Joing joing!”. Riendose.

A lo que Asilvestrada con cierta indignación ante la insensibilidad mostrada por sus compañeros replicó:

-      “¡Oh, si…!. Joing joing, Ja ja, mu mu!. Muy graciosos los dos. ¿Por qué no os vais un rato a revolcaros por el barro?. Así no se os reconocerá, cosa que nos vendrá muy bien tod@s”.

-      “Qué grande es lo que has dicho, es casi tan grande como tú. ¡Vaca Gorda!. Un poco de aerobic de vez en cuando no te vendría nada mal. No, no, o mejor apúntate a Boot Camp, según tengo entendido es el único entrenamiento que puede hacer que una gorda como tú vuelva a ser un poco normal. ¡Joing joing!”.

Y los dos insolentes se alejaron riendo y emitiendo sonidos desagradables. Mientras Asilvestrada muy dolida por lo sucedido entre llantos de tristeza. Sollozaba:

-      “¡Qué cerdos que son los dos, no puedo con ellos, siempre fastidiando al personal, como si no tuviéramos suficiente con la vida que llevamos!”.

-      “Tranquila querida, no te lo tomes a mal, son dos adictos, pobrecitos, están enfermos”.

-      “No puedo más”. Llorando. “Estoy harta de vivir, me quiero morir ya mismo. ¡Esto no es justo!”.

Pero un Pollito Independizado de su Madre a corta edad que casualmente transitaba por allí, la hizo reaccionar:

-      “Asilvestrada, ¿por qué lloras?. ¿Otra vez esos dos?”.

-      “Si Polonio, como puedes ver, me estoy desesperando, pero no es sólo por esos dos, ellos son lo de menos en realidad. Es por la vida que llevamos, nunca podemos salir a pastar, comer hierba fresca, jugar a las cartas con las amigas. No nos dejan estar junto a nuestros hijos porque ahora han descubierto que dándoles leche artificial manipulada crecen mucho más rápido. Ni siquiera sabría reconocer a mis pequeños, hace un año que me los arrebataron”. Llorando desconsolada cada vez con más intensidad.

-      “Yo también lo sé TODO, me lo contó mi mamá antes de que nos separasen. A nosotros nos implantan dietilestibestrol de forma subcutánea para lo del crecimiento rápido, ¿sabes?. Mira, yo tampoco sé quién es mi mamá y eso ya no tiene solución, pero lo que sí sé, es que algún día saldré de aquí.

Y acercándose a las dos amigas vacunas y con su tierna vocecita les reveló un Importante Secreto de Granja:

-      “En el lado sur de esta gran finca, existe una verja que unos lobos mordisquearon anoche para comerse unas ovejas”.

-      “¿Y…?”. Replicaron las dos vacas al unísono.

-      “¡Cómo que! ¿y…?. ¡Chicas reaccionad!. No dejéis que la medicación os anule de esa manera. ¡Vamos!, la verja estará abierta durante unas horas hasta que vengan a repararla. Es el momento para largarse de aquí. ¡Ahora!”.

-      “¡Oh! pe… pe… co… co…. Pero ¿cómo dices?. ¿Ahora?. Ahora estamos ocupadas, estamos muy ocupa…pa…das”.

-      “¿Cómo que ocupadas?, vamos Asilvestrada, hace un momento te estaba viendo llorar y quejarte por la mala vida que llevamos todos aquí, ¿qué te pasa ahora?. ¿Te entró el miedo?. ¡Venga!. Es ahora o quizás nunca. ¡Vámonos!. ¡En marcha!. ¡Dale!”.

La fuerza interior y el empuje del pollito sin madre motivaron tanto a Asilvestrada que a pesar de su enorme peso y tamaño cogió carrerilla y saltó la valla con éxito. Dejando atrás a Predestinada que no se movió del sitio.

-      “Vamos Predes, ¿a qué esperas?. ¡Vete querida!”.

-      “No. No me esperéis. Yo soy muy miedosa y dependiente y no creo que pudiese sobrevivir en libertad. Mejor me quedo aquí estoy predestinada a esta vida. No soy como tú, tú eres de naturaleza libre y silvestre, sabrás defenderte. Corred vosotros y escribidme cuando lleguéis a vuestro destino. Iros por favor, no me hagáis llorar. ¡Rápido!, ¡vamos!. ¡No os quedéis mirándome como pasmarotes!”.

Con lágrimas en los ojos las dos buenas amigas se despidieron. A Asilvestrada le costó mucho no mirar atrás y dejar a Predestinada, pero la conocía bien y sabía que era mejor respetar su elección.

Corrió tras el Pollito Independiente hacia la verja rota del lado sur. Símbolo de la libertad que cada vez estaba más cerca. Por fin llegaron al lado opuesto y ya en el exterior la vaca preguntó al pollito:

-      “Polonio, ¿y tú a dónde vas a ir?”.

-      “Me han dicho que han puesto una granja ecológica a unos cincuenta kilómetros de aquí y voy a ver si me admiten. Y tú, ¿a donde irás?”.

-      “Me han dicho que hay un lugar en la tierra llamado la India. Está muy lejos, tendré que atravesar numerosos obstáculos, cientos de aventuras y desventuras, pero valdrá la pena llegar hasta allí. Porque en aquella tierra las vacas somos sagradas, ¿sabes?, nos respetan, nos aman y lo que es mejor vivimos en libertad. ¿Te imaginas?. ¿Cómo será eso de La Libertad?”.

-      “No lo sé, pero lo averiguaremos. ¡Que tengas suerte Asilvestrada!”.

-      “Igualmente Polonio y gracias de corazón por haberme animado a salir de allí. ¡Mucha suerte pequeño!”.

Y desde allí mismo, cada uno comenzó su particular viaje hacia su liberación, con tanto entusiasmo que:

Polonio fue admitido rápidamente en la granja ecológica. Probó el mejor pienso que jamás había imaginado, jugaba con otros pollitos libremente y tuvo una buena madre adoptiva junto a la que acurrucarse en los días de frío.

Asilvestrada consiguió llegar a la India y fue respetada hasta sus últimos días. Paseaba libremente por sus calles, comía cuanto le apetecía, hizo buenas amigas con las que jugar al mus en medio de la carretera sin ser molestadas. Pero lo que más le gustaba era correr y dar grandes saltos por los prados con total espontaneidad. Y por supuesto, escribir a su mejor amiga Predes, todas las semanas:


“Querida Predes: el tiempo regular, hay ciclones, vientos e inundaciones y también mucha pobreza para las personas. Pero no para las vacas. Estoy muy feliz de haber llegado hasta aquí. Espero que algún día te decidas a venir. Como ves, aquí se vive muy bien. Te mando una foto de uno de mis mejores saltos de alegría. Te quiere. Asil”.





BIBLIOGRAFÍA SOBRE MEDICACIÓN Y ALIMENTACIÓN EN ANIMALES

·         NUTRICIÓN ANIMAL - Maynard – Loosly.

·         ANTIBIÓTICOS EN LA CRIANZA PECUARAIA – Salvat.

·         CRIANZA DE PORCINOS - Daniel Inchaustegui.

sábado, 14 de enero de 2012

EL HOMBRE QUE COCINABA DESNUDO


Es innegable la relación de dependencia que poseen entre sí la comida y el erotismo.

La humanidad ha recurrido durante toda su existencia a trucos, recetas, juegos y sustancias por tal de estimular este apasionante y sagrado acto conjunto. Por otro lado en muchas culturas, las formas de amar y comer se resignan a los dictados de la religión, mientras que en otras, esta actividad se considera inevitable para mantener la lozanía y gozar de buena salud camino hacia la espiritualidad.

Hay que tener en cuenta que para amar bien después de una comida, es mejor comer bien pero no demasiado, pues la glotonería es un camino directo hacia la pesadez y el aburrimiento.

Existen estudios que demuestran que en las culturas basadas en el veganismo la procreación es mayor. No es que yo quiera que mis lectores hagan crecer el índice de natalidad y menos en un momento como este, pero ocurre que la ligereza de los movimientos producen mucha más excitación que la energía tosca de un comedor/a compulsivo de vacas o cerdos.

Pero, ¿dónde está la medida exacta?. ¿Cuál es la receta que hace caer inconsciente de placer a un amante?. ¿Sabemos los seres habitantes de este planeta comer en relación a la actividad que vamos a desempeñar posteriormente?. ¿O quizás somos analfabetos cuando se trata de ingerir alimento o de amar?.

Enzarzada en mis preguntas como si fuese lo único importante en esta vida, recurrí a mi Amiga Latina Vegetariana a Veces, pues si ya sabemos lo que ocurre en las regiones herbívoras, es normal pensar que una mujer con la sangre caliente de una isla tropical tendría la respuesta y que si no la tuviese lo parecería, debido a su procedencia.

Tomando una infusión de hierbas de Orichas en la orilla de la playa una tarde de verano en la que el sol se tornaba anaranjado como un melocotón, la Amiga Latina Vegetariana a Veces, me advirtió:

-      “Mira mija, a mi entendel, si lo que la gente quiere es terminal la velada, así:



Así:




O así:





Lo mejol es que te cuente la historia del Hombre que Cocinaba Desnudo”.

-      “¿DESNUDO?”. Exclamé entre al asombro y la alegría.

Al percibir mi espontaneidad, los demás seres que se encontraban en la playa admirando aquel hermoso crepúsculo, se iban acercando sigilosamente y cada vez más próximos de nosotras hacían sus ofrendas a base de frutas, batidos y cócteles a cambio de una sesión de cocina erótica.

-      “Pero,¿qué es lo que tú me estás contando?. Yo lo veo muy normal eso, no sé de qué te asombras tanto mija, en mi país siempre se hase así, tod@s cosinamos desnud@s”.

Y con total naturalidad y destreza, encantada de tener tanto público se soltó el cabello, tomó una manzana roja y olvidándose de la infusión pidió además que le sirviesen un Sex on the Beach”.

Según ella, estas Personas que Cocinan Desnudas, se sienten en la más absoluta dicha mientras practican este arte, pero hay una cuestión muy importante y es, saber elegir la receta más apropiada según el amante al que se quiere seducir. Existen muchísimas según describía ella. Un menú ejemplar y generalizado podría ser el siguiente, a elegir uno por grupo y siempre con un buen vino como acompañante del viaje (como bien describe Isabel Allende en su libro "Afrodita"):

BIENVENIDA Y FLIRTEOS (en verde versión vegetariana):



-      Nueces de Adán y Eva

-      Higos apasionados

-      Ciruelas frívolas

PARA ENTRAR EN CALOR

-      Sopa dorada

-      Caldo de almejas/ sopa rojo pasión

-      Brisa de pepinos

JUEGOS DE AMOR

-      Pollo contento/ ardor de verduras

-      Perdices alocadas/ nabos calientes

-      Pavo del harén/ suflé erótico de legumbres

HAPPY END

-      Suspiro de banana

-      Manzanas hechiceras

-      Espuma de Venus

Pero si lo que se quiere es sorprender de verdad a un/a amante difícil, en el acto, previamente deberemos cocinar, el famoso Conejo Picante:

RECETA DEL CONEJO PICNATE

Aviso importante: esta receta se puede sustituir por ALCACHOFAS A LA GENITAL que explicaré en otra entrada más adelante.

Por la mañana, a primera hora, después de tomar un buen desayuno y bien vestidos y peinados, hay que ir al mercado a conseguir todos los ingredientes frescos:

Un conejo feliz y ecológico, dos cebollas medianas, limones, ajo, aceite de oliva, un buen jerez u oporto, sal marina o del Himalaya, laurel, nueces, ají molido y paprika.

Al llegar a casa, colocamos los ingredientes en la nevera y vendamos los ojos al gato para no levantar suspicacias, por el parecido entre los animales una vez despojados de sus abrigos de pieles.


Nos desnudamos completamente, ponemos bossa nova, jazz o música de saxofón (excepto kenny G., que ya está muy visto) y con la cocina bien limpia y en orden abrimos la nevera para sacar los alimentos que vamos a cocinar.
Reacción de las frutas al ver atributos del Hombre Desnudo.

Pelamos unos dientes de ajo y nos olemos los dedos, partimos un limón y frotamos el conejo desnudo también, con el ajo y el limón.

Ponemos el conejo troceado a remojo sumergido en tres tazas de agua mineral con varios ajos pelados, trozos de limón con cascara y todo, un poco de sal marina y dos hojas de laurel. Durante dos horas. Podemos oler los dedos de nuevo mientras tanto.

Al gato ya le podemos quitar la venda pues en porciones el animal es imposible de reconocer.

Sacamos al conejo de su piscina y lo secamos bien sin arrastrar. Salteamos la cebolla en el aceite de oliva y ponemos los trozos a dorar en este sofrito. Preferiblemente en una sartén de hierro porque si el teflón emite gases suficientes como para matar a un pájaro, no quiero ni pensar los estragos que llegaría a causar en el de los hombres.

Cuando ya está tostado se agrega un caldo de verduras, el jerez y las nueces molidas, el ají y la paprika. Dejar cocer (tapado) durante una hora a fuego suave.

Citamos a la persona amada como a las ocho de la tarde, pues una cena tardía podría provocar los incómodos gases que espantarían al más necesitado.

Cuando mi Amiga Latina estaba terminando de relatar aquello, media playa estaba ya sin ropa y con la mirada expectante. Con los ojos más grandes aún que los de las frutas de la nevera del Hombre que Cocinaba Desnudo. Algunos entraban al agua, otros salían, otros encendían cigarrillos compulsivamente, otros tantos seguían ofreciendo frutas y cocteles a mí y a mi amiga sin parar. El ambiente se estaba caldeando notablemente. No así como el día, ya que comenzaba a oscurecer. Pero los seres habitantes de la playa, no se irían de allí sin saber lo que ocurrió al final.

Al ver que la Amiga Latina se lo tomaba con calma, los espectadores comenzaron a ponerse algo nerviosos:

-      “Bueno, ¿qué ocurre?. ¿Es que no piensas contar el final?. Necesitamos saber cómo acaba todo esto”.



-      “¡Uy, que desasosiego tan grande que tienen ustedes!, ¡me están estresando!. ¿Pero qué es lo que les pasa mijo?. ¿Es que no saben que en la cocina como en el amol las cosas tienen que hacerse despasito?. ¡Así, es que ustedes no van a il a ningún lado!”

Y haciendo un gesto descomplacido, prosiguió:

-      “¿Pues qué le pasó? pues qué le va a pasal. Que con tanto conejo en la cabeza como tenía aquel hombre, se le olvidó la vestimenta y abrió la puelta a su amada desnudico como Dios lo trajo al mundo. Y al verlo así ella se asustó, claro, porque pensaba que era un trastolnado sexual y se marchó corriendo. ¡Pues que esperaban mi amol!”.

Una vez comprendido aquello, los impacientes comenzaron a vestirse y a disiparse con frustración y quejas. La luna salió y mi amiga acabó la jornada diciendo:

-      “Mija, yo no entiendo cómo la gente quiere il tan aprisa pol el mundo, si eso no trae más que disgustos e infertilidad. Si un@ quiere que las cosas le salgan bien, tiene que il pol pasos, la vida es como una receta de cocina, si te descuidas un momentico se te quema el asunto y ya después nada sabe igual”.