martes, 27 de diciembre de 2011

SI TE HACES SEGUIDOR/A, TE QUERRÉ MUCHO






No sé muy bien cómo empezar a escribir esta entrada sin caeros mal.

Y es que pedir a un grupo de personas que se hagan seguidoras de este blog, así porque sí, sin ofrecer nada a cambio en una sociedad tan de consumo como la nuestra no es tarea fácil.

Con el objetivo de convenceros de alguna manera,  había pensado en las Tres Estrategias Que Nunca Fallan:

1.- LA SEDUCCIÓN

Empezaría mi discurso mostrándoos lo maravillosa y encantadora que soy en todo momento. Tanto, que hasta podría embelesar a las serpientes más venenosas del mundo sin causarlas ningún mal. Pero para l@s que me conocen sobradamente, esto sería solamente una verdad a medias.

  Foto con look de Encantadora y peluca morena



2.- EL REGALO TRAMPA

Podría decir que si os hacéis seguidores míos, recibiréis en el plazo de una semana, en vuestra casa, un robot que desempeñará todas las tareas del hogar. Sin quejarse. Pero el presupuesto no me alcanzaría ni para comprar un solo artilugio de estos, en el caso de que alguno vosotros quisiera hacerse seguidora o seguidor mío.

Regalo trampa que tenía pensado



3.- EL MIEDO PSICOLÓGICO


Pensé en recurrir al viejo truco del miedo. También muy empleado en todo el mundo por numerosas organizaciones. Enviando por ejemplo, un mensaje directo a tu computadora que dijera, ”si no te apuntas a esto, tu ordenador contraerá un virus y además  TU te contagiarás también”.

                                                                     
Virus contagiosos con malísima leche en tonos
ocre, pistacho y berenjena


Pero, gracias a mi querido y siempre profesional Equipo de Seres Celestiales (que es el lado positivo que tod@s llevamos dentro), estas malvadas ideas tan normales para otras criaturas habitantes de este planeta, se han borrado de mi mente.  Totalmente. A pesar de que ya tenía algunas gestiones realizadas y es que hay que ver lo fácil que es dejarse llevar.

Pues con todo, para no entrar en problemas y dispuesta  a seguir los consejos de mi equipo celestial voy a decir únicamente la verdad:  

Y es que si os hacéis seguidores os querré Mucho-Muchísimo informáticamente hablando (insertar guiño aquí:  ;-).

Para ello, os explico de una manera sencilla los pasos a seguir para haceros seguidores de: PERO, ¿QUÉ ME ESTÁS CONTANDO?:

PASO 1:

En la columna de la derecha, debajo de LOS MÁS LEIDOS encontrarás la palabra MIS QUERIDOS SEGUIDORES y justo debajo, un cartelito azul en el que pone Participar en este Sitio.

PASO 2:

Pincha en Participar en este Sitio  y aparecerá una ventana que pone Seguir PERO, QUE ME ESTÁS CONTANDO…?!?.  Más abajo, en el centro, están los servidores: GOOGLE, TWITTER y YAHOO!

PASO 3:

Pincha en tu servidor y aparecerá una ventana que pide correo electrónico, contraseña y dale a acceder. Despues dale a Hecho y en segundos verás tu icono de imagen en el blog justo encima del resto de seguidores.

“¡BIEEEN, YA ERES SEGUIDOOOR / AAA!”


Amor virtual que siento por ti ahora mismo



MUCHAS GRACIAS POR SEGUIRME.

DE VERDAD




¡Ah!, y no olvidéis recomendarme a otros Seres Multicelurares (*)

NOTA:

(*) SER MULTICELULAR: Es el ser que entiende al menos una frase que ocupa dos o más renglones.










viernes, 23 de diciembre de 2011

EL NEGOCIO EMPACHOSO DE LA NAVIDAD




HISTORIA Y ORIGEN DE LA NUEVA NAVIDAD

Meses antes de que ocurra esta gran e importante celebración que detiene al mundo actual en una supuesta y a veces falsa conspiración de amor, las grandes industrias preparan sus campañas dispuestas a encandilarnos perdidamente.

Durante el verano de cada año, mientras nuestros inocentes cuerpos se gangrenan al sol, y el mar y el sabor de los helados entretienen con vehemencia las escasas neuronas que escapan bajo las sombrillas protectoras, se está gestando la más grande campaña de consumo de todos los tiempos. Todos sabemos de qué se trata, no hace falta que yo también lo anuncie.

No soy tan creyente de que la Navidad tenga un origen pernicioso y manipulable, sino más bien, comprendo y acepto como válida la teoría del nacimiento de un ser espiritual y bondadoso que intentó traer la Paz y el Amor al mundo por siempre jamás.

Es por culpa de los perniciosos helados consumidos  durante el solsticio de verano, que hoy la Navidad sea como sea, Un gran Negocio Empachoso. 

El azúcar y las grasas astutamente camufladas dentro de las coloridas y no menos sabrosas cremas heladas, atontan nuestro cerebro, dando lugar a que El Enemigo (así lo llaman algunos políticos, parece que bastante acertadamente, según muchos) tenga vía libre para planificar durante largo tiempo su estrategia mercantil sin oposición alguna, como ya expliqué antes, ganando así miles de Azúcar-Graso-Dependientes necesitados de nuevas y atractivas dosis casi continuamente. Asegurándose de este modo nuevos adeptos también para el invierno.                                 

Todo este lío tiene su origen en Roma. No podía tratarse de otra ciudad, pues ellos son los responsables del intercambio monetario y quienes conociendo los efectos embriagadores del helado sobradamente, combinaron desde sus inicios una cosa y la otra con el fin de hacerse los dueños del mundo.

Unos siglos más tarde, los norteamericanos, ávidos de adjudicarse El Triunfo a toda costa en su recién conquistado territorio, consiguen por este conocido método, hacerse los nuevos dueños del mundo, sin que el resto de criaturas de la tierra nada pueda hacer por impedirlo y lo que es peor, apenas lo perciba. Ellos son los inventores pues, de esta Nueva Navidad, cuyos efectos perduran, como ya he explicado, a lo largo de todo el año.

ELEMENTOS UTILIZADOS

Su método es muy similar al de sus antecesores, pero contiene una descifrable suma de nuevos elementos que conviene enumerar para estar prevenidos y evitar así posibles malestares, como por ejemplo: dolor de estómago por ingesta masiva, dolor de bolsillo por consumo imprudente o malestar general por sensación de arrepentimiento (consecuencia a su vez de las dos anteriores).

Estos nuevos elementos, son básicamente, objetos, comestibles y personajes de fábula, que disfrazados con sus mejores galas se presentan en El Mercado de la forma más atractiva jamás imaginada o esbozada por el ser humano corriente en sus maltrechas mentes.

Durante estas fechas en las que precisamente se debería publicitar lo contrario, pues lo que es lógico es más placentero; los escaparates, las calles, las casas, incluso los hospitales, los centros de estudios y de trabajo, nos asaltan con estos “bonitos” inventos. Veamos pues algunos de estos ejemplos:

-          Papás Noeles o el mito de San Nicolás: Fue el dibujante alemán afincado en Nueva York, Thomas Nast, quien deformó al Santo holandés en un gordo bonachón. Más tarde, los  americanos lo exportaron a Europa y según cuenta la leyenda fue a través de la firma Coca-Cola, la cual introdujo cambios a su vestimenta ataviándolo oficialmente de rojo y blanco en honor a la marca de su equipo. Indiscutible ganadora comercial de todos los tiempos.


Pues yo les quiero plantear a ustedes que no teniendo nada en contra de los gordos barbudos que visten de rojo, una de nuestras misiones en este mundo consiste en desenmascararlos. A todos ellos.  No hagan caso de su cálida carcajada, ni de su abrigado y colorido traje. Bajo esa piel enrojecida, se hallan cien kilos de peso. De ellos el setenta por ciento son grasas saturadas e hidrogenadas, el veinte por ciento es alcohol de cuarenta grados y el diez por ciento restante, nicotina, pues también fuma.



Modelo de Papá Noel bebiendo Whiski




Modelo con hoja de marihuana en el gorro



-          Los Mantecados y la guerra entre Estepa y Antequera: Sin importarnos realmente a día de hoy quien fue el poblado inventor de este dulce conflictivo, si Estepa o Antequera, no podemos obviar lo perjudicial de su receta si lo que queremos es mantener nuestra cordura no sólo psíquica.



La fórmula para ponernos enfermos es la siguiente (cantidades para toda la familia):


o    340gr de ácido graso saturado colesteroleico o inocentemente conocida como manteca de cerdo.

o    300gr de C12H22O11  o azúcar blanco refinado, responsable sustractora de nutrientes esenciales como vitamina B, calcio, sodio, potasio y magnesio y además adictivo.

o    500gr de harina blanca sin vitamina B, sin fibra, ni almidón, ni proteína.

o    4 yemas de huevo con excelente concentrado de grasa y colesterol, ideal para la obstrucción de las arterias.

o    Un poco de canela: el único puro y noble de la lista, ladinamente introducido en la masa, para estimular y excitar creando un círculo vicioso de insaciedad.

o    Y ya para colmo de todos los males, se le insertan conservantes y colorantes identificables por la letra E. Fuentes inagotables de numerosos y dañinos efectos secundarios físicos.

Por eso decía que poco importa la denominación de origen auténtica, después de haber leído la composición de este récipe. Y siendo muy amiga de la Paz, no me decantaré ni por unos ni por otros, ya que para mí este invento ha de ser evitado a toda costa.

-          Bolas o esferas de Navidad: Estas esferas realizadas con materiales plásticos artificiales fueron en su día verdaderas obras de arte inventadas por unos venecianos que vivían en Bohemia. Estos seres tenían una gran capacidad pulmonar y lo demostraban soplando a través de unos tubos formando hermosas burbujas de vidrio decorado posteriormente con buen gusto. Buen gusto, era aquello y no es para nada ni un poco parecido a lo que hoy se expone orgullosamente en los escaparates. Por eso, tengo que pedirles encarecidamente un favor: no compren más bolas de estas, la cuidad ya está lo suficientemente fea y recargada con las que hay.



CARTA DE NAVIDAD A LOS ALCALDES MAGOS:

“Queridos Alcaldes Magos,

Adjunto les remito las conclusiones de mi investigación por si les es de utilidad.

Como pueden observar varias han sido las críticas, sin embargo, y como ya saben, esta ciudadana gusta de ser positiva y constructiva. Es por esta razón y por las fuentes consultadas (cientos de ciudadan@s votantes) que les propongo una Navidad diferente, una Navidad sin excesos convencionales, una Navidad más sana y divertida.

Se darán cuenta de su rentabilidad política cuando comprueben la amplia participación que tendrá entre la población:

En primer lugar, vamos a dar descanso al gordito de rojo que está demasiado mayor, cansado y con ganas de llegar a casa y tomarse una copa, y demos por fin, paso al olvidado Nacimiento en el Portal del Vecino. Al que le toque por sorteo. Un nacimiento, como ustedes bien saben, representa la luz, la nueva energía que este mundo necesita tanto.

¡Ah! y para solucionar la única parte que nadie se cree. La del embarazo psicológico de la Virgen María. Hemos pensado humanizar mucho más a esta pobre mujer y llamarla simplemente María, por dos motivos: uno para no sobrecargarla con una responsabilidad inalcanzable y otro para no crear culpabilidad en el resto de las féminas del mundo que se frustrarán hijo tras hijo pues podrían llegar a pensar que concibiendo no se trae nada bueno a este mundo.

En segundo lugar, no se les propone prohibir los mantecados. Sabemos que siempre hay algún ansioso pecador y esa debilidad ingerida con cuentagotas seguirá siendo perjudicial pero no les matará. Propongo someter a estos dañinos dulces a un proceso de disgregación de sus componentes con el fin de separarlos y utilizar cada uno de ellos de forma inteligente. Es decir, la grasa de cerdo como crema de manos (muy importante en invierno), el azúcar como exfoliante corporal y facial, la harina blanca refinada como polvos para blanquear la piel (para aquellos deseen rememorar los tiempos del Rey Jorge), los huevos para el cabello resecado por los tintes con amoníaco, la canela contra las molestas flatulencias y por último, los conservantes, a la basura.

Y ya en tercer lugar, con respecto a los adornos de Navidad, bolas, cintas y todas esas luces que no hacen más que molestar, distraer y que generan un consumo excesivo de electricidad, sustituirlos por panes de harina integral horneados de forma artesanal y jamones de bellota ecológica, colgando elegantemente de los cables de la luz.

Verán cómo el pueblo se lo agradecerá enormemente. Será una cuidad orgánica, moderna, sostenible, contenta, original, entusiasmada y no duden que tendrán mi voto y el de tod@s l@s ciudadan@s.


Imagen del adorno de Navidad propuesto



Por todo ello, sirva la presente para dar las órdenes oportunas a quien corresponda.

Aprovechando la ocasión para felicitarle la Navidad a usted y a toda su Corporación, atentamente le saluda:









Fdo.: Moyla Nutrición Libre”

domingo, 11 de diciembre de 2011

LA MUJER A LA QUE LE ENCANTABAN LAS CRISIS

Existe un dicho islámico sufí que dice algo así: “Cuando las cosas te vayan mal, alégrate. Cuando las cosas te vayan bien, ten paciencia”.
Descrito de esta manera y para una cultura tan materialista como es la nuestra, esta frase puede sonar poco menos que extraña, puesto que, como tod@s sabemos, nosotr@s lo hacemos precisamente al contrario. Sin embargo tiene su explicación como casi todas las cosas en la vida.
Tengo que reconocer que a mí me costó largos años poder llegar a entender con claridad este concepto tan cargado espiritualidad. Principalmente por el tratamiento que se tiene con la mujer en el Islam. Concretamente en lo relacionado con ese velo que han de llevar, haga frío o calor, sea invierno o verano. Ellas alegan que son felices portando este incómodo símbolo, pero habría que analizar qué ocurre de verdad de velo para adentro.
Al margen de estas cuestiones puramente prejuiciosas y subjetivas (Salvo que yo misma u otra persona que lo esté leyendo opinemos lo contario), merece la pena detenerse a desmenuzar la frase sobre todo en un momento como el que estamos viviendo en la actualidad. Un momento de CRISIS MUNDIAL.
Tuve hace poco una Vecina Finlandesa. Esa vecina finlandesa que todos hemos tenido alguna vez. Guapa, responsable, cívica, delgada, rubia, trabajadora, amable, discreta. Decididamente perfecta. Estaba en España porque a sus veintidós años quería aprender nuestro idioma con el fin de añadir una lengua más a su extensa lista curricular.
Me la encontraba muy a menudo en el ascensor, dando paseos por el monte, haciendo deporte o en la sauna, a la que los finlandeses son bastante aficionados y pasan allí casi todo el día.
Ella era una mujer muy reservada con todas las personas, pero un día me sorprendió enormemente porque se puso a hablar conmigo, quizás para practicar su ya bastante fluido español. Así que poco a poco, la fui conociendo y aunque me llegó a parecer algo fría resultó ser en realidad una chica encantadora. Sin embargo no dejaba de parecerme una mujer misteriosa.
Cuando estaba en casa nunca se la oía, a veces se escuchaba su voz susurrando en finlandés a través del teléfono, pero nunca  vi ropa tendida en su balcón, tampoco se escuchaba música y no tenía ni perro ni gato en quien apoyarse en un momento de crisis. No subían amig@s a su apartamento y jamás la oí llorar y muchísimo menos gritar, ni si quiera de alegría. A menudo me preguntaba de qué se alimentaría porque ni por una de esas casualidades de la vida, el olor de ningún guiso se filtraba entre las ventanas.
Pero un día que coincidí con ella en la sauna, la encontré algo preocupada. Algo más misteriosa que de costumbre, así que me interesé por su estado:
-          “¿Qué tal vecina finlandesa?. ¿Cómo te va?”.
A lo que ella en voz baja, como era su estado natural, contestó:
-          “Bien, bueno normal, con paciencia”.
Su respuesta me extrañó tanto que pensé: (”¡Vaya!, con paciencia, ha dicho, ¿paciencia de qué? ¿por qué?”). Así que decidí exteriorizar mis pensamientos:
-          “¡Vaya!, con paciencia has dicho, ¿paciencia de qué?. ¿por qué?”.

-          “¡Ah!. Por nada, es que me ha tocado la lotería”.
Aquello que dijo, hizo saltar todas las alertas en la sauna. La gente que estaba allí aparentemente apacible tomando un relajante baño de sales aromáticas y menta clorofilada, fijaron su mirada en la Vecina Finlandesa entre el espeso y perfumado vapor de agua.

De repente comenzó a sonar la alarma de la sauna. La que únicamente suena en los casos en los que a alguien le ha tocado la lotería.

Alarma de la sauna de la esquina de mi casa  con sonido ensordecedor

-          “¡LA LOTERÍAAA…!”.   Dije poco menos que gritando, mientras el timbre de la señal sonaba cada vez más estridente.

-          “¡No, por favor no grites que es de mala educación!”.
Pero todo el mundo ya se había enterado y en aquel spa la finlandesa y yo ya éramos famosas. Servidora, por haber podido entablar amistad con un ser tan misterioso y ella, porque le habían tocado nada menos que cinco millones de euros en la Lotería Nacional.
Después de aquel episodio, no la volví a ver hasta pasados unos dos meses. No entendía por qué había desaparecido todo ese tiempo, pero lo que menos podía comprender era porqué utilizó la palabra PACIENCIA.
Aún seguía dándole vueltas y lo que era peor es que tenía sueños cubistas, impresionistas y surrealistas durante la hora de la siesta española. Todos los días soñaba siempre lo mismo, que cien mujeres rubias y pálidas de piel, me seguían hasta una sauna y allí, vestidas con monos de Mario Bros y un destornillador en las manos desactivaban la alarma, tan necesaria en cualquier sauna, mientras me susurraban: “¡PACIENCIAAA VECINA DE LA PLANTA BAJAAA, PACIENCIAAA!”. Dios mío, nunca había pasado tanto miedo junto.
Volviendo a la cuestión que les contaba, pasados aquellos dos meses me la volví a encontrar y en seguida quise entablar una conversación con ella para saber más, porque a mí tanto misterio lo único que me producía eran pesadillas:
-          “¿Qué tal?. ¡Cuánto tiempo!. ¿Cómo te ha ido?’’.

-          “Bien, maravilloso, estupendo”. Realmente se la intuía feliz, pero no conseguía mover ni un músculo de la cara, por el frío que había pasado en su país los veintidós años anteriores.

-          “¿Ah sí?”. Me interesé.

-          “Si, estoy muy contenta, pero si te cuento el por qué prométeme que no gritarás. Gritar es de muy mala educación!”.

-          “Te lo prometo. No gritaré. Es que el otro día aún no me había leído el manual de confraternización con los finlandeses, pero ahora me lo sé, así que no te preocupes en absoluto”.
Confiada y con una leve y congelada sonrisa anunció:
-          “Es que he estado en las Vegas”.

-          “¿Y te has casado?”. Le pregunté ilusionada puesto que era lo más normal.

-          “No, no”. Se apresuró.

-          “¿Entonces?”.

-          “Es que allí he perdido cinco millones de dólares”.
Y se marchó a tomar un baño en el Spa de la esquina. Tan contenta ella.
Obviamente no tuve más remedio que pensar que su humanidad sólo era una apariencia y que quizás fuese uno de esos robots que han inventado ahora los chinos para evaluar el comportamiento humano en situaciones extremas. O quizás…. En realidad no sabía qué pensar así que exclamé: “¡Oh Dios mío, qué gran duda existencial que tengo ahora mismo!”.
Así que como seguía teniendo grandes sospechas decidí ponerme manos a la obra: compré una guía de Finlandia, reservé un vuelo y viajé a su país, me alojé como niñera con una familia de finlandeses, comía platos típicos, salía de marcha con jóvenes de la tierra, bebía el agua de sus ríos y aprendí su idioma y costumbres. Aquel país aunque muy frío me gustó porque había Spas por todas partes. Por eso decidí quedarme a estudiar una carrera sin tener que trabajar ya que podía vivir perfectamente de pensiones durante todo el tiempo que quisiera.
Poco a poco conseguí normalizar mi vida y dejé de tener aquellas horribles pesadillas de mujeres Mario Bros desactivando alarmas de Spas. Aquel dilema ya no me quitaba el sueño y vivía en un estado de felicidad inalterable, permanente e inocuo que me hacía parecer una verdadera mujer finlandesa.
Un día en clase, entró una alumna nueva. Iba ataviada con un velo que le tapaban la cara y todo el cuerpo. Percibí aquello como una señal inexcusable.
No me pude contener pues la curiosidad me asaltaba, así que me acerqué a ella con verdadero respeto y le pregunté, en finlandés:
-          “Oye ¿tú eres feliz con tu velo?”.

-          “¡Sí!”. Respondió ella en finlandés también y prosiguió. -“Aunque preferiría llevar otro tipo de tejido, por ejemplo algodón”.
Mi gesto se hizo evidente, era expresivo y lleno de acierto, muy español. “Ya lo entiendo”. Me dije. “Ahora lo entiendo TODO”.
O sea que es mejor alegrarnos cuando las cosas nos vayan mal porque aprenderemos mucho de la vida y será una lección que asimilaremos de forma gratuita sin tener que pagar matrícula o asignaturas sueltas. Y del mismo modo, es mejor que tengamos paciencia cuando las cosas nos vayan bien para no apegarnos a una fase pasajera porque luego las cosas se pondrán de nuevo de otro color, tal vez, mucho menos alegre.
Llegué pues a la conclusión de que mi vecina, la finlandesa, no es que fuera misteriosa, sino más sabia de lo que parecía. Pero ¿y la mujer árabe?. Eran la modestia y la sencillez lo que más la caracterizaban, o por el contrario se trataba de una mujer vengativa.
Ya que este dicho sufí es totalmente demostrable, pues sólo hay que viajar a Finlandia para poder dar fe de ello; estoy completamente segura de que cuando la historia se vuelva del otro lado, estas mujeres de velo en pecho y cuerpo entero, se vengarán de sus hombres por el hecho de haber tenido que llevar durante varios siglos unos velos que no eran de algodón.


Planta del algodón evitadora de la crisis y
la lucha por el respeto entre los sexos



domingo, 4 de diciembre de 2011

LA MODA NOS MATA


Hoy todo es verde.

No, no. Disculpad, esto no es verdad. Quiero decir: HOY TODO QUISIERA SER VERDE. Creo que esto es más cierto que lo primero.

Se quiere reciclar el papel, el vidrio y la ropa. Se cuida de no tirar objetos inservibles al suelo, se recogen los excrementos de la mascota, se utilizan vehículos con energías alternativas, se compran productos ecológicos. Hasta incluso nos reutilizarnos a nosotros mismos donando los órganos en buen uso a otras personas, a las que, por este gesto y en situaciones muy críticas podemos contribuir notablemente a mejorar su salud o a salvar sus vidas.

Pero realmente ¿qué está ocurriendo?, ¿estamos ante un dilema socio-medioambiental, económico y político?. ¿Estamos siendo espectadores pasivos o activos de un nuevo cambio evolutivo?. ¿O es simplemente una moda?.

Sea lo que sea en realidad se trata de una cuestión, ya que estamos, muy sana y saludable, puesto que el ser humano por naturaleza y nunca mejor dicho, está diseñado para vivir en un entorno no sólo agradable y evolucionado sino también natural. Verde. Ecológico.

Pero, ¿qué es la Ecología?. ¿Qué es la Cadena Trófica?. ¿Qué es un Ecosistema?. Y, ¿qué demonios es un Nicho Ecológico?, ¿acaso nos van a enterrar en tumbas sostenibles?. Y lo que es más importante ¿sabremos los seres humanos estar totalmente a la moda, sin averiguar antes qué significan cada uno de estos conceptos tan verdes?. Si partimos, claro está, de que esta cuestión se basa en LA MODA.


Por el momento y al parecer lo único que se sabe a ciencia cierta es que para que las cosas vayan bien, todo tiene que ser de color VERDE.
Paleta de colores de M&E (Boutique: Moda y Ecología)

 Como de este tema no sabía lo suficiente puesto que suelo emplear otro tipo de colores en mi atuendo, decidí acercarme a una tienda de moda ecológica y comprar un elegante traje de chaqueta verde esmeralda. Una vez combinado con unos buenos zapatos verde pistacho y un bonito carmín verde manzana en los labios, me hacían parecer la más experta ecologista de todos los tiempos.

Y ataviada de esa manera tan profesional me dirigí hacia el laboratorio de mi gran amigo el Ecologista Activo, dispuesta a desenmascarar todas esas cuestiones que habitualmente rondan en la cabeza de todo ser viviente, en algún momento de su vida.

Durante los tres meses siguientes acompañé al amigo en todos sus trabajos en el mundo de la ecología: pasé largas horas fotografiando bichitos, leyendo tesis y tomando nota de las inacabables y soporíferas conferencias que ofrecía el experto a las mentes inquietantemente verdes de sus alumnos de la Universidad.

Pude descubrir que el Ecologista Activo tenía miles de seguidores y en su página de Facebook le habían dado al me gusta más de doscientas mil veces en sólo dos semanas. Así que, decididamente, él era un hombre de moda. Y como no, siempre vestido de verde.

Ya que estaba allí y puesto que a pesar de haber sido una alumna aplicada durante esos tres meses, aún no sabía qué significaban todos esos conceptos tan extraños: Ecología, Cadena Trófica, Ecosistema, Nicho Ecológico y todo lo demás. Decidí preguntarle directamente a él y sin querer parecer una ignorante y me aventuré:

- Ecologista Activo, me asalta una pequeña duda”. Le dije mientras me ajustaba unas preciosas gafas verde geranio de pasta de M&E.

- “¡Ahá!, ¿y cuál es?”. Respondió muy interesado en ayudarme.

Y con total seguridad le mostré mi exposición con las enseñanzas recogidas de sus propios escritos y apuntes, pero que ni yo misma sabía de donde ni cómo ni porqué las cosas eran de ese modo. Aun así le pregunté:

- “¿Cómo es posible que la ecología que es una ciencia multidisciplinaria y ocupada de las interacciones entre los organismos contemple esos factores abióticos tan influyentes en el medio marino sin quedar su pirámide ecológica afectada por la consecución de la cadena trófica o el bióxido de carbono y que ni siquiera eso afecte a la composición de ningún nicho ecológico perpetuado en el medio ambiente?”.

- “Por las propias interacciones, tú misma lo has dicho”. Contestó sonriente al intuir que yo conocía a la su lenguaje a la perfección.

Su respuesta me hizo saber que me había pasado de técnica-científica. Si no entendía lo que yo misma le había preguntado, cómo iba a poder ni siquiera interpretar su contestación. Estaba atrapada en mis propias palabras, pero no podía echar marcha atrás porque mi vanidad y mis ganas de conocer las verdaderas respuestas me lo impedían. De manera que, pensando que ahora mi amigo no sería tan implícito decidí atacar de nuevo:

- “¡Ah, por supuesto!, con lo cual todas estas interacciones influyentes se tienen que agrupar de modo que la distribución de las especies y la evaluación de la biomasa se conjuguen para que todos los procesos metabólicos y fisiológicos de los bio-sistemas dependan de las reacciones químicas, ¿no es así?”.

- “¡Claro, por supuesto!”. Ya me trataba como a una colega de profesión.

¡Ahora sí! que estaba totalmente perdida. Ahora sí que ya no había salida. Todavía entendía menos que con la respuesta anterior y la cosa se estaba embrollando cada vez más. Pero no podía rendirme, porque durante esos meses había permanecido allí en un intento de descubrir qué es lo que nos pasa a los seres humanos con la ecología y su moda, así que, muy astutamente pude salir de aquella conjetura pidiendo al amigo que expusiera un ejemplo claramente típico:

- “Si, ciertamente he estado pensando mucho en eso últimamente, sin embargo, no se me ha ocurrido ningún caso que pudiera ejemplificar de manera concreta todo lo expuesto, ¿querrías exponerlo de forma práctica por favor?”.

- “¡Cómo no!” Respondió él muy amablemente y comenzó con la exposición de su ejemplo.

- “Imaginemos que realizamos una incursión en la cadena trófica, realizando algunas maniobras de modificación genética en uno de los elementos elegidos al azar de un sistema biótico cualquiera. Veremos pues, que su composición se modifica notablemente causando al resto del ecosistema unas alteraciones, podremos decir… notables”.

Fascinada por esas palabras tan técnicas que colocadas una tras otra de forma inteligente conformaban maravillosas y creíbles teorías, no quise quedarme con la duda de si un mundo manipulado por esta inquietante y persuasiva moda podría acabar con nosotr@s, como lo hicieron en su día el pan blanco, el azúcar refinado o el tabaco con aditivos, así que le pregunté:

- “¿Y una pera?, ¿qué pasaría si hiciéramos eso con una pera, por ejemplo?”.

- “Lo mismo, ocurriría lo mismo. Es decir, que sin un control de esta propia manipulación por parte del hombre, la naturaleza se podría volver en contra del ser humano aplastando nuestras propias intenciones tanto si estas fueran positivas como negativas”.

Y cauteloso y en silencio, el maestro, caminó hacia su biblioteca pidiéndome que le siguiera con recato. Se subió a una escalera casi infinita y encaramado en lo más alto de su documentación bibliográfica extrajo con lentitud y cuidado un gran libro con tapas color verde pera, del que media hora más tarde (pues la escalera era considerable) me mostró con gran orgullo un estudio realizado recientemente por él y sus colaboradores. Tras leer durante largo espacio de tiempo esas frases tan típicamente enrevesadas, lo entendí TODO al ver la fotografía que ilustraba sin lugar a dudas el resultado de su secreta investigación:


Pera manipulada genéticamente aplastadora de intenciones



Visualizar aquella enorme pera modificada genéticamente había supuesto para mí toda una revelación de la naturaleza.

En el estudio, no sólo se acompañaban numerosas teorías y cálculos matemáticos que apoyaban fielmente a aquella tesis, sino que por primera vez en la historia se revelaba, cómo una fruta incontrolada podría ser capaz de aplastar y finalmente destruir los edificios mejor construidos de los arquitectos más grandes de la historia. Así mismo, podríamos pensar que si primero iban a ser atacados a los edificios modernos, en segundo lugar podrían ser destruidas todas las tiendas de moda no ecológicas y hasta incluso nuestras Universidades, nuestro Patrimonio, nuestras obras de arte y finalmente nuestras propias casas con la televisión dentro.

Y fue de este modo como logré encontrar la respuesta a todas mis dudas acerca de la ecología. Y es que LA MODA, sin lugar a dudas (pues existía una tesis que así lo confirmaba) ¡PUEDE LLEGAR A DESTRUIRNOS!.