viernes, 27 de enero de 2012

LA GUERRA DE LAS GRASAS

EL PLANTEAMIENTO
Existen dos cosas en la vida que captan mi atención hasta el punto que obviarlas, produciría en mí lo mismo que si me faltara la uña del dedo gordo de un pie. O del otro, lo mismo daría.
Seguramente que exagero como es mi costumbre, pero cómo iba si no a captar vuestra atención para hablaros de algo tan aburrido como: las grasas saturadas y las grasas hidrogenadas o trans.
A menudo, me pregunto: Si estas dos desalmadas son tan nocivas para la salud, ¿por qué siguen estando presentes en muchas dietas, anunciándose en televisión impunemente o paseándose tranquilamente por los supermercados de todo el mundo?. ¿Acaso nos hemos vuelto graso-dependientes?. ¿O acaso se nos están despachando con ocultación y alevosía?.
¿Cabe entonces plantearse un contraataque ante cualquiera de estas dos hipótesis, por tal de mitigar este mal que afecta a nuestra comunidad?. Si es así, entonces no perdamos más tiempo. ¡Vamos a por ellas!.

RECONOCIMIENTO DEL ENEMIGO
Las Hermanas Lipidosas suelen actuar juntas. Pues saben muy bien que la unión hace la fuerza.
La Sospechosa Número Uno se llama Grasa Saturada. Y en su entorno familiar se la conoce como Sati. Es la parte física de la pareja. Valiente, osada y atrevida se ofrece totalmente visible entre las vetas de la carne roja  y los embutidos, aunque últimamente también ha tomado forma vegetal utilizando la palma y el coco como confederad@s.
*Véase fotografía nº1 para su identificación:
    
*FOTOGRAFÍA Nº1:
Primer plano de Sati de vacaciones en las Bahamas
muy sonriente por su aumento de ventas durante el invierno.


La Sospechosa Número Dos es la conocida como Grasa Hidrogenada. Su nombre de batalla es Trans. Casi tanto o más peligrosa que su hermana mayor, carece totalmente de escrúpulos a la hora de atacar a sus víctimas. Tiene mil caras y se transforma con rapidez en cualquier sustancia o producto, por lo que su aspecto y carácter son  sutiles e impredecibles. Recientemente se la ha visto merodenado por las margarinas, los chocolates, y las tartas industriales.
*Véase fotografía nº2 para su identificación:

*FOTOGRAFÍA Nº2:
Imagen reciente de Trans entre la bollería.
Posee un ojo más que su hermana porque “tiene mucha vista” ya que
toma diversas formas adquiriendo un éxito sorprendente.



ESTRATEGIA DE CONTRAATAQUE

Es necesario emprender una buena y exitosa estrategia de contraataque urgente, pues nuestro ejército y población causan numerosas bajas al año. Las pérdidas se estiman en alrededor de medio millón de militares y civiles, muertos a causa de enfermedades cardiovasculares. Una cifra muy preocupante.
De entre tod@s l@s candidat@s se han seleccionado concretamente a dos. Ambos han superado arriesgadas y dificultosas pruebas de resistencia y valor durante unos rigurosos entrenamientos. De los que destacan: rociado de grasa corporal con reactor de lípidos a presión, inmersión profunda en sebo líquido, y técnicas secretas de lucha indígena contra agentes del tipo C18H34O2 (grasa).
*Ver imagen de la Oficial A:
*Imagen de la Oficial A
durante un entrenamiento de técnicas mixtas.

*Ver imagen Oficial B:


*Imagen del Oficial B
disparando vehementemente con arma anti grasas.

La misión diseñada para obtener la total desaparición de Las Hermanas Lipidosas es la del Ataque por Familiaridad. Todas las noches durante un mes y medio, cuando no haya nadie, se lanzará la noticia de que va a haber una gran censura anti grasa y que se retiraran del mercado aquellos productos que las contengan. Hasta que tras acostumbrarse al amenazante mensaje, se relajarán incorporándolo como algo cotidiano y será entonces cuando los oficiales ataquen por sorpresa.


LA GUERRA DE LAS GRASAS


Mientras tanto…
Sati se encontraba dando los últimos retoques a unos tetra-bricks de leche entera que acababan de traer, remojándose en ellos deliberadamente para dejar su aroma y su sabor impregnados. Y Trans insertaba sus tentáculos en el último cargamento de pastelitos de chocolate con nata.
Las tres primeras veces que escucharon la comunicación, se asustaron. Pero después de un mes oyendo lo mismo, concluyeron que el megáfono necesitaba una revisión a fondo y decidieron continuar tranquilamente con sus quehaceres.
Pero un diez de mayo, todo este frenesí primaveral, se vio visiblemente afectado:
Los dos oficiales lo tenían muy claro, una sola frase inundaba sus pensamientos: LIQUIDAR AL ENEMIGO.
Armados hasta los dientes y con micrófonos de última generación, entraron con sigilo en el supermercado más importante de la ciudad. Oficial A por la derecha y Oficial B por la izquierda.
Oficial A: “¡Aquí A!. Me encuentro en la sección de bollería y esto parece estar despejado. ¿Ves algo, B?”.
Oficial B: “¡Aquí B!. Estoy en lácteos y no vislumbro al enemigo por ningún lado”.
Por su parte las dos hermanas, comunicándose a través de telepatía:
Trans: “Oye Sati, me parece que no estamos solas, creo haber oído algo”.
Sati: “¡Bah!, eso serán las dichosas frutas frescas que han traído esta mañana, algo inusual en este Super por cierto, pero parece que estén vivas las muy condenadas”.
Al otro lado de la realidad:
Oficial A: “¡Oficial B, creo que tengo a una de las hermanas localizada en la posición en la que me encuentro. He visto como una bolsa de magdalenas se movía ligeramente, voy a acercarme y atacaré a Trans!”.
Oficial B: “¡Cuidado Oficial A, puede que sea una trampa!. ¡Un momento, un envase de leche entera se ha desplazado del sitio. Creo que tengo a Sati localizada!”.
Muy acostumbrados a tratar con este tipo de maleantes, habían conseguido sorprender a Las Hermanas con las manos en la masa. El ataque se hizo inminente. La Oficial A, comenzó a disparar al envase, pero Trans muy inteligente, había cambiado de tercio ante la sospecha. Ahora se hallaba escondida en el interior de un tarro de crema de cacao.
Trans: “¡Sati, Sati. Ponte en guardia, están aquí, nos han descubierto!”.
Sati: “¡Oh cielos!, Trans me están disparando. Me hallo en charcutería y me están siguiendo. ¡Estoy herida!”.
A y B habían rodeado a las hermanas y estas se hallaban casi indefensas, pero en un acto de coraje, Las Hermanas se enfrentaron a los expertos con una complicada lucha psicológica.
Trans y Sati gritando al unísono: “¿¿¿Creéis que nos tenéis, no???. ¡Nosotras no estaríamos tan seguras!. Aunque lograseis encontrarnos entre toda esta marabunta de productos grasientos y aniquilarnos, nuestra fórmula secreta ya está impregnando todos los alimentos del país en estos momentos. Nos hemos reproducido de tal forma que a estas alturas del año, cerca de dos millones de personas morirán a causa de cardiopatía isquémica!. ¡JA, JA, JA, JA, JA!”.
Oficial A: “¡Es un farol!. El dato no es del todo cierto, es medio millón, no dos millones. Creo que intentan persuadirnos. No hagamos caso y conectemos la bomba antes de que puedan dispersar por el ambiente colesterol, diabetes y triglicéridos. Si lo hacen estaremos perdidos. ¡Moriremos en el acto de un ataque cardíaco!”.
Oficial B: “¡Oído!. Bomba conectada del lado oeste hacia el este, con explosión espectacular desde el centro”. Y comenzó la cuenta atrás. ¡En Cinco…! ¡Cuatro…!. ¡Corre A!. ¡Tres…!”.
Oficial A: “¡NOOO!. ¡Maldita sea!. Se me ha enganchado el liguero en la estantería de los Donnuts. ¿Por qué me habrán puesto este estúpido uniforme de licra indestructible?. Todo el mundo sabe que no es práctico ir a una guerra vestida así. ¡Demonios!. Si salgo de esta me voy a hacer feminista radical”.
Oficial B: “¡A...!. ¡A…!. ¿Me oyes?, se corta la comunicación. ¿Qué ocurre?. En dos segundos explotará. ¡Correee!”.
Oficial A: “¡Estoy siendo víctima del machismo!. ¿Me oyes B?. Sálvate tú. ¡Esto no tiene solución!”.
Oficial B: “¡Dos….!. ¡Estoy saliendooo!. ¡Un segundo A!. ¡Queda un segundooo!. ¿Dónde estás? ¡Correee!”.
En un arranque de rabia la Oficial empujó la estantería y con ella a rastras consiguió lo imposible. En apenas tiempo llegó hasta la salida. Y en tiempo y forma la bomba se estremeció manifestándose en un brillante y ruidoso estallido con un alcance de cuarenta metros a la redonda.
La Oficial A saltó por los aires junto con la estantería, que se liberó pocos segundos antes de que la valiente luchadora fuese a caer casualmente en el asiento del copiloto junto a su compañero. Este la observó sorprendido por su hazaña e interesándose por su estado, le preguntó:
-      “¿Estás bien?”.
A lo que la Oficial, con el traje impoluto y la cara llena de hollín y algo despeinada, contestó:
-      “¡He volado por los aires, tengo aspecto de buscona en un concierto de heavy metal, y el colesterol un poco alto!. Por lo demás todo bien”.

6 comentarios:

  1. Jota erre a Moyla, cambio, me ha encantado esta nueva entrada, cambio, hay que tener mucho cuidado con las grasas.
    Me encanta como nos lo has contado, muy divertido , cambio y cierro...jajajajajaja
    un beso.

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    1. Ahahahahah...¡¡¡ Pues me alegro mucho. Corto

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  2. Jajajajaja. Genial
    Solo ha faltado Clint Eastwood: "Sayonara baby"
    Lástima que no las han exterminado, habrá que preparar más misiones de combate.
    Saludos

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    1. Si, como dice el refrán: "LA MALA HIERBA...YA SE SABE" ahahahahah...¡¡¡

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  3. podriamos colocar las frutas cerca para que sufran las condenadas.....yo solo defendería a la ligera grasita del buen jamón, esa finita e imperceptible que provoca que el jamon se derrita......ains........y las demás......bomba!! Moyla eres una artista!!

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    1. Si, a mi mecuesta enormemente renunciar al pata negra. Así que por el momento aunque conozco los riesgos no renuncio. Es el precio de la cultura. Pero al resto, como tu dices... bomba y terminemos con ellas (como si fuera tan fácil). jijijijiji
      Besos Pi

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